sábado, 10 de enero de 2009

Instrucciones para caminar perdido:



1. Mirar hacía uno de los lados, derecho o izquierdo (esto quedara a disposición del cliente).
2. Apoyar la palma de la mano izquierda en el codo derecho y con el índice de la mano derecha rascarse la cabeza, en el sector de la sien más precisamente.
3. Girar suavemente el torso sobre su eje, como si dijera que no con la cabeza, pero con todo el cuerpo.
4. Para comenzar a caminar, adelante suavemente el pie izquierdo y tomando envión haga lo mismo con el derecho. Repita esta operación de dos a tres veces y gire.
5. Nuevamente mire hacia a ambos lados y decídase por uno.
Repita los pasos 1 al 4 y estará caminando perdido.
La empresa no se responsabiliza si después de tantas vueltas usted no puede llegar a su casa.

Todo esto es lo que decía el papel apoyado sobre la mesa del comedor de Delia. No era la primera vez que compraba instrucciones para hacer algo. Ya había comprado las instrucciones para volar, las instrucciones para subir y bajar las escaleras y para preparar mate; todas las había adquirido por Tele-Compras, la empresa número uno en venta telefónica. Tenía unos treinta años de edad y vivía aun con sus padres. Nunca se le conoció un novio. Y pensándolo bien, ¿a quién le interesaría noviar con alguien que necesita instrucciones para todo?. Ramón, su padre, le tenía prohibido comprar estos productos. Pero basta con decirle a alguien que no haga algo para que vaya y lo haga. Ya no sabía como controlarla: una vez había pensado en encerrarla y atarla a la cama, pero esto era muy violento, así que desistió. Esa mañana, luego de una charla con Delia en la cual le decía como siempre que no utilice el teléfono para nada, salvo para llamarlo a él en caso de emergencia, salió a comprar. Las horas pasaban y Delia estaba aburrida, por lo cual decidió prender la televisión. Luego de hacer zapping por varios canales llegó al que más le interesaba: Tele-Compras Channel. El locutor anunciaba así el producto: “Para usted que está cansado de caminar siempre igual. Para usted que está cansado de que no lo noten en la calle…” Delia se sintió identificada. Conocía el número de memoria, corrió al teléfono y marcó. De fondo podía escucharse todavía el inconfundible “llame ya que se agota” del locutor. Omitiremos el paso del tiempo entre la llamada y la llegada del pedido por correo ya que no nos interesa.
Era sábado a la mañana. Ramón no se encontraba en la casa cuando llegó el paquete. La caja era un poco exagerada pero Delia la recibió con gusto. La abrió, tiró el plástico con globitos que recubría el producto, se puso sus anteojos y leyó uno por uno los pasos a seguir. Salió de la casa muy contenta por su adquisición, tanto que ni siquiera se dio cuenta cuando cruzaba la calle. Todo concluyó con un choque en cadena que involucró a cinco autos. Ramón se asomaba por la esquina cuando vio el choque y en el medio de este a su hija caminando perdida, intentó llegar al lugar pero la fila de autos y la valla policial no le permitió alcanzarla. Actualmente él todavía sigue buscando a Delia. La última llamada que recibió era de Quala Lumpur. Sí, es extraño y no se entiende como llegó a ese lugar. Seguramente le hubieran sido útiles las instrucciones para dejar de caminar perdido que se vendieron en el programa siguiente.

4 comentarios:

Fran dijo...

Buen texto!
es muy cierto..¿quien podria estar con alguien que tiene instrucciones para todo?
Eso definitivamente no es vivir.
Saludos y nos estamos leyendo
F.-

Besos nocturnos dijo...

jaja, que buen escrito,pero la chica se fue de su casa sin las instrucciones jej,... hace un tiempo pasaste por mi blog y dejaste un coment, pero pues hasta hoy tube el tiempo necesario para visitar todos esos blogs que tenia en mi mente, incluyendote, un abrazo!

elalmadelcielo dijo...

Las instrucciones son necesarias para empezar, hasta para cometer errores hay que seguir pasos que hacer despues de el ultimo paso y que hacer con los resultados... eso es vivir.
ps: don't call yourself a scumbag...

Stephi dijo...

jajajaja xD... me gusto